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domingo, 26 de marzo de 2017

El museo Reina Sofia, un lugar mágico.



El museo de arte moderno Reina Sofía fue en su día un lúgubre hospital de tuberculosos donde la muerte estaba casi más presente que la vida. Antes, fue un hospital edificado por mandato de Felipe II para que fueran a morir allí los mendigos de la ciudad. El hospital es obra de Francisco Sabatini en tiempo de Fernando VI y continuaba un proyecto del arquitecto Hermosilla en el que llegaron a pernoctar 18000 enfermos. Tanta muerte dejó mella en el lugar hasta su cierre en 1965. Tras 20 años de abandono fue recuperado por la Academia de San Fernando y puesto al servicio del Ministerio de Cultura. En la remodelación de 1982 ya aparecieron restos humanos, pero fue en la ampliación de 1990 cuando encontraron tres monjas momificadas en la capilla del antiguo hospital.
Desde la primera remodelación del lugar se produjeron un sinfín de anomalías y presencias de entes, como la de una persona mayor de pelo cano y larga barba que se sentaba en uno de los bancos del jardín o las voces y presencias que se desplazan por la famosa escalera del antiguo hospital. El sótano del museo es el lugar donde más fenómenos se suelen producir. Allí se enterraron durante siglos los  cuerpos de mendigos, niños abandonados o gente con problemas mentales y durante la guerra civil se torturaba y enterraba a infelices soldados. Esto produce que muchos vigilantes de seguridad ni siquiera se plantean pasearse por allí de noche. En cada lugar hay olores, presencias y entidades que pasean como en sus tiempos de pacientes y un sinfín de historias que merecen un monográfico.
Yo he de decir que tenéis que visitarlo, es digno de visitarse, con o sin fantasmas.

El caso de Vallecas o no uses la ouija



El caso más espeluznante de esta serie se produjo en 1991 e impresiona porque no se produce en ningún lugar de ensueño sino en un humilde hogar del barrio obrero de Vallecas. Todo se inició con una inocente ouija en el Instituto para contactar con el novio recién fallecido en accidente de moto de una de las participantes. La profesora interrumpió el ritual súbitamente y un humo negro salió del vaso y se introdujo en la garganta de una de las niñas. Al llegar a casa todo cambió. Su abuelo había fallecido recientemente entre grandes dolores, gritos y advertencias de que regresaría. La niña de nombre Estefanía muere entre espasmos. Desde ese momento, algo perturbó la paz de esta familia.
Cuchillos voladores, crucifijos separados de la pared milagrosamente, retratos que se queman sin explicación y sin dejar huella en la pared, babas que caen de la nada, muebles que se desplazan solos, voces y un sinfín de polstergeists provocan una intervención policial llevada a cabo por por el inspector jefe Pedro Negri que en su informe corrobora todo lo relatado anteriormente. El horror se prolonga durante unos meses y el caso salta a los medios. Investigadores estudian el fenómeno sin dar con una causa remotamente científica. La casa se pone en venta pero nadie quiere saber nada de un lugar maldito. Con los años la familia sin recursos para mudarse de su casa se acostumbra a convivir con este panorama siniestro que, con los años, se fue “suavizando” en apariciones y sucesos extraños. No obstante, siempre nos quedará en la memoria este relato espeluznante del Madrid más oscuro.

La estación de metro de Tirso de Molina.

Las oscuras noches en el metro de Tirso de Molina

Metro Tirso de Molina
La parada de metro con más historias de terror es sin duda la castiza Tirso de Molina. Todo se inicia con el derribo en el siglo XIX del antiguo convento de la Merced. En los años 20 del siglo XX, se construye la parada de metro en la plaza. En las obras de construcción se encuentran los restos de los monjes residentes en el monasterio. Los obreros sin saber muy bien qué hacer con aquel macabro hallazgo deciden soterrarlos bajo los andenes con azulejos. Ese supuesto sacrilegio provoca que desde entonces se escuchen los lamentos de los clérigos al caer la medianoche. También se han producido apariciones de monjes encapuchados espectrales suplicando por su alma ahora atrapado en una estación de metro.
Una chica que se subió al último tren del día en la estación se encontraba sola en un vagón con la única presencia de una mujer que la miraba fijamente en compañía de dos hombres de apariencia extraña. En la siguiente parada se subió una mujer que le susurra a la asustada chica que se baje con ella de inmediato; ambas echan un vistazo a la mujer en el interior del vagón. La chica cuenta posteriormente que la mujer le comentó que era un médium y que aquella mujer era una muerta sostenida por dos espíritus. Muchas de estas historias circulan por el metro de Tirso a altas horas de la noche.


Raimunda el fantasma del palacio de Linares.

El fantasma de Raimunda en el Palacio de Linares

Plaza de Cibeles s/n
De nuevo el amor y el crimen como el punto de inicio de una historia de terror en Madrid. En este caso hay mucha controversia en cuanto a la veracidad de este relato de incesto y asesinato, pero la leyenda nos fascina. Todo comienza cuando los marqueses de Linares compran un solar de 3000 metros cuadrados donde construir su palacio. Se mudan allí a mediados del siglo XIX con su hijo José de Murga. Éste le cuenta a su padre su amor pubescente por una cigarrera de Lavapiés llamada Raimunda. El marqués tiene una respuesta un tanto clasista, y envía a su hijo a Londres para que complete sus estudios y se olvide de Raimunda. Pero es un objetivo imposible. José regresa y se casa con Raimunda a pesar de la fuerte oposición familiar. Tienen una hija, Raimundita. Poco después fallece el marqués y en 1873 Amadeo de Saboya le otorga el título a José.
Dentro de un cajón, el nuevo aristócrata encuentra un sobre dirigido a él en el que su padre le cuenta una aventura con una cigarrera lavapiesera y que él y su esposa son hermanos. A José se le hiela la sangre y viaja a Roma a comprar una bula papal de León XXIII. No obstante, el papa les insta a vivir en castidad. Ante la orden de León XXIII, la única opción que parecen tomar es ahogar en el pozo o emparedar viva a su pequeña hija. Lo que parece seguro es que Raimunda sigue allí en forma de espectro que toca al piano canciones infantiles, se aparece en las escaleras preguntando por sus papás o despierta a los aterrados guardias de seguridad con estribillos de su época. Muchos dicen haberla visto asomada en las ventanas que dan a la calle Alcalá agitando las cortinas o han sentido un gélido estupor en estancias donde no debería existir una temperatura tan baja. A pesar de que la historia real no concuerda con la leyenda, la historia de Raimunda ya forma parte de nuestro Madrid más fantasmal.

El fantasma sin cabeza de la Iglesia de San Gines.

En  el templo de San Ginés es uno de los más antiguos de Madrid. 


Allá por el 1353, dos ladrones se adentran en la iglesia para arramplar con todo lo que puedan llevarse, desde cálices a joyas pasando por códices. La avaricia les cegó de tal manera que no se percataron de la presencia de un anciano rezando. Cuando lo vieron, se ensañaron con él. Los restos de este pobre hombre aparecieron al día siguiente con graves signos de violencia y con la cabeza separada del cuerpo. 
En los siguientes días, muchos madrileños se encontraron en la iglesia con la presencia de un ente sin cabeza que les perseguía con la intención de recordar el crimen sucedido. Pocos días después, los ladrones que fueron condenados a muerte por el Rey. Parecía que este castigo calmaría al fantasma decapitado pero la situación se prolongó en el tiempo llegando a nuestros días. 
Los mendigos que pernoctan en la zona siguen contando que escuchan voces y se sienten observados por un cuerpo magullado sin cabeza.

Kuchisake-onna ( La mujer de la boca cortada)

Kuchisake-onna( la mujer de la boca cortada)


La leyenda dice que hace mucho tiempo había una preciosa pero vanidosa mujer que se casó con un samurai. La bellísima mujer era pretendida por muchos hombres y acostumbraba a engañar a su marido. El samurai sabía de las infidelidades de su esposa por lo que un día en un ataque de celos y furia le cortó la boca de un lado a otro mientras gritaba:¿Piensas que eres hermosa?


Aquí es cuando la leyenda toma su inicio. Se dice que hay una mujer con una mascarilla, -lo que no parecería extraño en Japón, ya que la mayoría de habitantes las usan para prevenir enfermedades- que camina por las noches, especialmente las noches oscuras y tenebrosas. Si se encuentra con algún joven, -normalmente estudiantes de secundaria o universitarios- le pregunta: "¿Soy hermosa?" ("Watashi kirei")Si el joven le responde que sí, ella se quitará la máscara y le preguntará: "¿Y ahora?" ("¿Kore demodesu ka?Lo más probable es que la víctima grite o diga que no. Entonces la mujer le cortará la boca de un lado a otro con unas tijeras. Sí la víctima responde de nuevo que sí, la mujer lo seguirá hasta la puerta de su casa y ahí mismo lo asesinará.

¿HAY FORMAS DE ESCAPAR?

Sin embargo, hay métodos para evitar el fatal desenlace. Según las fuentes, llevar dulces y ofrecérselos puede apaciguarla; en otra versión se dice que si el aludido le contesta con la misma pregunta (¿Soy hermosa?), la Kuchisake-onna quedará confundida y ello le dará tiempo para escapar; y por último, si cuando ella pregunta se le dice que uno tiene prisa y debe atender un asunto muy importante, la mujer se disculpará y le dejará marchar debido a los modales japoneses, marchándose ella también. Otra forma es decirle 3 veces la palabra: pomada. Pero la palabra funciona cantada debido a que no le gusta la pomada. Además de las anteriores, se conoce otra manera según la cual, supuestamente la Kuchisake-onna desaparece: consiste en contestarle "No, eres fea y no quiero ser como tú".
Aun se desconoce lo que Kuchisake-onna hace cuando la primera pregunta es respondida con un no, ya que la mayoría responden con un sí.

Esto no he podido comprobarlo a si que lo dejo por si alguien puede comprobarlo nos lo confirme.

sábado, 26 de noviembre de 2016

yūrei,


  
 LOS yūrei, 


son fantasmas japoneses. Como sus similares occidentales, se piensa que son espíritus apartados de una pacífica vida tras la muerte debido a algo que les ocurrió en vida, falta de una ceremonia funeraria adecuada, o por cometer suicidio. Usualmente aparecen entre las dos de la madrugada y el amanecer, para asustar y atormentar a aquellos que les ofendieron en vida, pero sin causara adicionalmente, son femeninos, y están vestidos con una mortaja, un kimono funerario, blanco y abrochado al revés. Normalmente carecen de piernas y pies (en el teatro tradicional se simula esto con un kimono más largo de lo normal), y frecuentemente están acompañados por dos fuegos fatuos (hi-no-tama en japonés), de colores azul, verde o púrpura. Estas llamas fantasmales son partes separadas del fantasma más que espíritus independientes. Los yūrei también suelen tener un trozo triangular de papel o tela (llamados en japonés hitaikakushi , en su frente. Varios son representados con cabello largo y negro. Como muchos monstruos del folklore japonés, los yūrei pueden ser repelidos con ofuda  escrituras shintoístas santificadas.
Por otro lado, los fantasmas vengativos, llamados goryō , tradicionalmente maldicen a una persona o un lugar como un acto de venganza por algo que se les hizo en vida. De ese modo, decir "te maldigo" es una amenazante frase dicha en un momento de ira. Un yūrei también puede aparecer para castigar a los descendientes o parientes del finado cuando no se han llevado a cabo los correspondientes ritos funerarios, tatari o tataru.
Monjes budistas y ascetas son en ocasiones contratados para llevar a cabo rituales en aquellas muertes inusuales o desgraciadas que pueden llevar a la aparición de un fantasma vengativo, de un modo similar a un exorcismo. En ocasiones estos fantasmas son deificados para aplacar sus espíritus.
daño físico.
Se clasifican.
·         bume - Es el fantasma de una madre que murió durante el parto, o murió dejando niños pequeños. Estos yūrei suelen regresar para cuidar de sus hijos y a menudo les traen dulces.
·         Goryō - Son fantasmas vengativos de la clase aristocrática, en especial aquellos que fueron martirizados.
·         Funayūrei - Son los fantasmas de los que fallecieron en el mar.
·         Zashiki-warashi - Son fantasmas de niños, más traviesos que peligrosos.
·         Fantasmas guerreros - Veteranos de las guerras Genpei que cayeron en batalla. Aparecen casi exclusivamente en el teatro Nō.
·         Fantasmas seductores - Es el fantasma de un hombre o una mujer quienes después de muertos inician un romance con un humano vivo. 

domingo, 29 de mayo de 2016

HOMBRES HIENAS, JAGUARES, ETC.



HOMBRES HIENA, LEOPARDOS, JAGUARES, ETC.

En algunos países y culturas otros animales desempeñan el papel del hombre lobo. Así, en África aún se cree en hombres hiena u hombres leopardo; en India se pensaba que lostigres enemigos de los hombres eran capaces de convertirse en humanos para atraer a estos. Abundan hasta hoy en Latinoamérica las leyendas de los «hombres-tigres», asociados con yaguaretés, jaguares, otorongos o pumas ya que éstas son las fieras más temidas en ese continente. Los dos mitos más importantes son: el runa uturuncu, «indio-tigre» u «hombre-puma» en el quichua del noroeste argentino;2 3 b) el Yaguareté-Abá o «tigre-capiango» de las leyendas guaraníticas del noreste argentino y Paraguay.4 5 Estas leyendas aparecen también en la obra póstuma del poeta Leopoldo Lugones.6 Sin embargo, desde cierto punto de vista no sería apropiado llamar a todos los seres citados anteriormente como licántropos ya que como se puede ver en la etimología de arriba, la palabra licántropo designa a un hombre lobo.
El mito de los hombres lobo parece (o es) originario de Europa, y estaba muy vinculado con otras supersticiones y la magia negra. El mito es esencialmente masculino y, entre las causas de que un ser humano se convirtiera en hombre lobo, las más frecuentes eran las siguientes:

·         Ingerir ciertas plantas vinculadas tradicionalmente con los lobos y la magia negra.
·         Beber en el mismo lugar donde lo hubiera hecho un lobo.
·         Cubrirse con la piel de un lobo.
·         Dormir desnudo a la luz de la luna llena.
·         Usar una prenda hecha de piel de lobo.
·         Adquirir la capacidad de transformarse en lobo mediante magia y sortilegios.
·         Ser mordido por otro hombre lobo (ésta última forma era la más común).
·         Tener relaciones sexuales con un hombre lobo.
·         Nacer después de mellizos o gemelos siendo hijo varón.
En todos los casos la explicación tradicional del mito parece solapar la violación de alguna norma natural o social. Puede, como el más moderno y literario mito de El hombre y la bestia, resumir las tendencias conscientes y sociales del hombre y sus tendencias pulsionales inconscientes, incluso más que pulsionales: instintivas previas a la socialización delsujeto.
Según la tradición, la mayoría de los hombres lobo no se transforman en tales voluntariamente (sólo los magos y los hombres lobos auténticos, es decir, no malditos, pueden hacerlo); son víctimas de una maldición, y sufren enormemente a la hora de su metamorfosis. Lo que es peor, al transformarse pierden completamente la conciencia humana y se vuelven peligrosos, incluso para sus seres queridos. La única manera de librar a un hombre lobo de su maldición es dándole muerte, lo cual no es nada fácil; debe hacerse con un instrumento de plata, ya sea un bastón, un cuchillo o una bala, aunque en algunas zonas de la península Ibérica hay un ritual consistente en cortarle la cabeza y arrancarle el corazón.
Un hombre lobo es un hombre completamente normal la mayor parte del tiempo, y se comporta de manera natural, aunque un poco velludo, y con los sentidos más desarrollados (especialmente el olfato), además de estar en buen estado de salud y forma física.

No es sino durante la noche de Luna Llena cuando se transforma, pues la luz de este satélite es la que controla sus transformaciones. Aunque varía según las versiones, el aspecto de un Hombre Lobo transformado puede ir desde un Lobo auténtico aunque más grande de lo normal, hasta un humanoide peludo y con colmillos que va en busca de carne humana.

EL HOMBRE LOBO

HOMBRE LOBO


El hombre lobo, también conocido como licántropo, es una criatura legendaria presente en muchas culturasindependientes a lo largo del mundo. Se ha dicho que este es el más universal de todos los mitos (probablemente junto con el del vampiro), y aún hoy, mucha gente cree en la existencia de los hombres lobo o de otras clases de «hombres bestia». Todas las características típicas de aquel animal - como son la ferocidad, la fuerza, la astucia y la rapidez- son en ellos claramente manifiestas, para desgracia de todos aquellos que se cruzan en su camino. Según las creencias populares, este hombre lobo puede permanecer con su aspecto animal únicamente por espacio de unas cuantas horas, generalmente cuando sale la luna llena.
En el folclore y la mitología, un hombre lobo es una persona que se transforma en lobo, ya sea a propósito o involuntariamente, a causa de una maldición o de otro agente exterior. El cronista medieval Gervase de Tilbury asoció la transformación con la aparición de la luna llena, pero este concepto fue raramente asociado con el hombre lobo hasta que la idea fue tomada por los escritores de ficción moderna. La mayoría de las referencias contemporáneas están de acuerdo en que un hombre lobo puede ser asesinado si se le dispara una bala de plata, aunque esto es producto de la narrativa moderna y no aparece en las leyendas tradicionales, aunque algunas clásicas dicen que se puede matarcortándole la cabeza y arrancándole el corazón.
Nadie sabe con exactitud cuándo se originaron las leyendas sobre hombres lobo. Puede que se trate de una superstición tan antigua como la humanidad misma y la manifestación observada de diversas patologías. Así parecen indicarlo algunos casos datados en España, como alguno reseñado en el siglo XVI o el de Manuel Blanco Romasanta, siglo XIX, en cuya vida se basan las
La palabra licántropo tiene su raíz en el griego lycanthropus y este a su vez de las palabras griegas: λύκος, lýkos ['lobo'] ; άνθρωπος, ánthrōpos ['hombre'].
Otra expresión utilizada es lobizón cuya etimología proviene del portugués lobisomem (lobo + homem), «hombre-lobo» 


domingo, 24 de marzo de 2013

Las formas de Posesión.


Las formas de posesión

En las antiguas culturas egipcia, babilónica, asiria y judaica, se atribuían ciertas dolencias y calamidades naturales a la acción de los demonios. Para alejarlos, se recurría a algún conjuro o exorcismo. La cultura occidental recibió estas ideas a través de la Biblia y del cristianismo primitivo. En el cristianismo, se denomina exorcismo (del griego ‘exorkismós’, “acto de hacer jurar”, en latín ‘exorcismus’) a la ceremonia que tiene por objeto conjurar a los malos espíritus, obligándoles a dejar los cuerpos poseídos o a renunciar a su influencia sobre personas, objetos, situaciones o lugares. Cuando el objetivo es la expulsión de demonios, se le llama Exorcismo Solemne, y debe hacerse de acuerdo con fórmulas consagradas, que incluyen aspersión de agua bendita, imposición de manos, conjuraciones, señales de la cruz, recitación de oraciones, salmos, cánticos, etcétera. El ritual católico del exorcismo puede ser también ejecutado por sacerdotes, pero únicamente cuando éstos son expresamente autorizados por obispos.
La posesión es un estado o condición en el que el cuerpo y/o la mente de un individuo están supuestamente poseídos o dominados por una entidad (ya sea un ser, una fuerza o una divinidad) que le es externa, o que no se manifiesta habitualmente en las actividades de la vida diaria. La posesión, considerada como una experiencia de naturaleza psicológica y social, puede ser verificada individual o colectivamente y tener carácter inesperado, o estar sometida a algún tipo de control ritual. En diversas sociedades y culturas, figura como episodio o experiencia central de la vida religiosa de la comunidad o grupo.
Genéricamente, las formas de posesión se dividen, para su estudio y mejor conocimiento, en cuatro clases o categorías, siempre dependiendo del tipo de espíritu que las provoca:
Contagio.- El espíritu contagioso se ‘instala’ cercano a la persona, aunque su influencia es pequeña. En estos casos, baños de agua y sal u oraciones suelen alejar y apartar a este tipo de espíritus inferiores. Generalmente, estos espíritus son de personas que desencarnaron y que pertenecen a la familia del poseído.
Opresión.- El espíritu opresivo tiene la capacidad de ‘vampirizar’ y absorber la energía del individuo. Los efectos son sentidos y percibidos como un cansancio o agotamiento continuos, deseos de llorar, tristeza… y así como pueden comenzar en cualquier momento, también pueden cesar repentinamente. En estos casos lo indicado suele ser utilizar un saquito de color rojo con algún amuleto o medalla dentro, y siempre junto al cuerpo, para neutralizar la presencia de este espíritu. También los baños de agua con sal son benéficos en estas situaciones. La lectura del Salmo 23 es la más indicada de las oraciones contra los espíritus opresivos.
Obsesión.- Los espíritus obsesivos consiguen introducirse de una manera tan dominante en el cuerpo astral del individuo, que pueden asimismo cambiar y alterar la manera o modo de hablar del mismo y obligarle a hacer cosas que normalmente, en el día a día cotidiano, esa persona no haría. La influencia de estos espíritus obsesivos puede ser tan fuerte que las personas poseídas llegan a no reconocer a sus familiares, parientes o personas próximas de su entorno. Cabe señalar que en Brasil, por ejemplo, y de acuerdo con el espiritismo o las religiones afro-brasileñas como la umbanda o el candomblé, existen los fenómenos de posesión de espíritus considerados ‘adoctrinadores’ y/o iluminados.
Posesión demoníaca.- En estos casos, afortunadamente muy poco frecuentes, el espíritu se apodera del cuerpo de la persona, haciendo que se produzcan también, en el exterior, fenómenos de ‘poltergeist’ (conjunto de fenómenos producidos espontáneamente, y que consisten en ruidos y descolocamiento de objetos, pudiendo tener una duración indeterminada). El padre Gabrielle Amorth, exorcista oficial del Vaticano, dice haber realizado aproximadamente 50.000 exorcismos, pero considera que de todos ellos, solamente 84 fueron posesiones demoníacas auténticas. Afirma este experimentado exorcista que los síntomas de la posesión demoníaca incluyen una fuerza física sobrehumana, la xenoglosia (facultad de hablar espontáneamente una lengua que no ha sido previamente aprendida) y revelaciones de secretos sobre las personas.
Al margen de estas cuatro citadas categorías o clases de posesión por parte de espíritus, se producen y son mucho más frecuentes en nuestros días otros casos de ‘posesión’ o de influencia espiritual, que también afectan de forma notoria a muchas personas; pero éstos son causados y provocados por entidades desencarnadas, bajos astrales o parásitos espirituales. Son casos en los que se unen el contagio, la opresión y la obsesión, y son por consiguiente mucho más negativos y preocupantes que los aquí citados. Son causados por entidades y espíritus dañinos y negativos,