| Viento del bosque.
En el reino de los vientos, hay muchas clases de vientos y muy famosos, están las Señoras Huracanes,
todas señoras importantes, como Catrina, Irene, etc., el Viento del Norte, el Viento
del Sur, el Viento del Oeste, el Viento del Este, súper famosos y conocidos por
todos los marinos del mundo, hay también vientos locos, como los Tornados, que
giran y giran hasta que se llevan todo con ellos, estos son muy juguetones y se
aburren con facilidad, por eso enseguida desaparecen.
En el reino de los vientos, hay un pequeño viento, el del
bosque, al que solo conocen los que allí habitan, es bondadoso y muy generoso y cuando cae la tarde, canta por
entre los árboles, no le conoce mucha gente, por qué al contrario de sus
hermanos y hermanas, no hace grandes daños, ni lastima a plantas y animales
cuando se enfurruña.
Le gusta jugar con las ramitas caídas, levanta las ramas de
los pinos, se enreda entre los setos, hace cosquillas a las ardillas, a los pájaros,
y hace correr a los conejos, es un buen viento, pequeño y juguetón.
Si te topas con él, le mandas recuerdos.
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oscuridad marca un comienzo y un final, es un lugar donde nada y todo es. Somos el otro lado del agujero oscuro que engullo tu alma, el agujero de gusano, el otro lado de la realidad. Somos la oscuridad…. Y tu formas parte de nos. Seas quien fueres y estuvieres donde estuvieres, aquí siempre tendrás tu lugar.
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miércoles, 29 de enero de 2014
El viento del bosque.
miércoles, 27 de marzo de 2013
La princesa perdida.
La princesa perdida
Personajes:
Carolina, rey, hada, narrador, lobo.
Obra:
_narrador: en un palacio muy lejano, cuyo lugar no quiero acordarme,
se encontraba un rey y una princesa .Un día esa princesa llamada carolina le
dijo a su padre el rey.
_carolina: padre quiero salir del palacio, quiero ver el
mundo exterior.
_rey: ¡no! nunca.
_carolina: se acabo me voy.
_rey: ¡noooooooo!
_narrador: carolina se fue del palacio, y se marcho al
bosque (se apagan las luces).
_carolina: ¿Dónde estoy? (se enciende la linterna).
_hada: (tararea una canción).
_hada: ven con migo.
_carolina: ¿quién eres?
_hada: ven con migo, (el hada tira una sabana encima de
carolina).
_narrador: el hada llevo a carolina al mundo de las hadas.
_carolina: Guau que es esto, (mientras se destapa).
_hada: es mi mundo.
_carolina: ¡ahhhhh! Que bonito, pero, ¿para qué me has traído
aquí?
_hada: para ayudarnos del lobo, siempre nos sabotean los
almacenes de comida.
_carolina: es que yo soy muy cobardica, y no se…
_hada: porfa, (con ojos de corderito).
_carolina: (espera un rato), vale.
_hada: muchas gracias, por favor acepta esta casa como
regalo.
_carolina: ¿gracias?
_narrador: al día siguiente.
_hada: ¡carolina, despierta, es el lobo!
_carolina: (se despierta y mira por la ventana), ¿eh?, nos preocupéis.
_narrador: carolina sale de la casa y se encuentra con el
lobo.
_carolina: rendiros, lobo salvaje.
_lobo: jajajajaja, (risa malvada), no me rendiré fácilmente,
auuuuuuuuuuuuuuuuuuu.
_narrador: el lobo gano la batalla y se marcho, de
repente apareció el rey, y dijo.
_rey: no, (llorando), mi hija, carolina, matar a ese lobo.
_ hada: polvo mágico, cura este pinchazo de su corazón de melón.
_carolina: aaaaaa, (aspira), ¿Qué me ha pasado?, y mi padre?
_hada: perdistes la batalla, y tu padre vino, pero se fue.
_narrador: carolina va tras su padre.
_carolina: padre.
_rey: carolina, creía que habías muerto.
Musical
FIN
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miércoles, 2 de enero de 2013
La Zorra y la uvas.
La vieja y taimada zorra estaba decepcionada. Durante todo el día
había merodeado tristemente por los densos bosques y subido y bajado a las
colinas, peró. .. ¿de qué le había servido? No hallaba un solo bocado; ni
siquiera un ratón de campo. Cuando lo pensaba -y se estaba sintiendo tan vacía
por dentro que casi no podía pensar en otra cosa-, llegó a la conclusión de que
nunca había tenido más hambre en su vida. Además, sentía sed..., una sed
terrible. Su garganta estaba reseca.
En ese estado de ánimo. dio la
vuelta a un muro de piedra y se encontró con algo que le pareció casi un
milagro. Allí. frente a ella, había un viñedo lleno de racimos de frescas y
deliciosas uvas, que sólo esperaban que las comiesen. Eran grandes y jugosas e
impregnaban el aire con su fragancia.
La zorra no perdió el tiempo.
Corrió, dio un salto y trató de asir la rama más baja, con sus hambrientas
mandíbulas ... ¡pero no llegó a alcanzarla! Volvió a saltar, esta vez a una
altura algo mayor, y tampoco pudo atrapar con los dientes una sola uva. Cuando
fracasó por tercera vez, se sentó por un momento y, con la reseca lengua
colgándole, miró las docenas y docenas de ramas que pendían fuera de su
alcance.
El espectáculo era insoportable
para una zorra famélica, y saltó y volvió a saltar, hasta que sintió mareos.
Necesitó mucho tiempo, pero, por fin, comprendió que las uvas estaban tan fuera
de su alcance... como las estrellas del cielo. Y no le quedó más recurso que
batirse en retirada.
-¡Bah! -murmuró para sí- ¿Quién
necesita esas viejas uvas agusanadas? Están verdes..., sí, eso es lo que pasa.
¡Verdes! Por nada del mundo las comería.
-¡Ja, ja! -dijo el cuervo, que
había estado observando la escena desde una rama próxima- ¡Si te dieran un
racimo, veríamos si en verdad las uvas te parecían verdes! |
domingo, 9 de diciembre de 2012
El Mundo Mágico
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El mundo mágico.
Erase una vez, una princesa que vivía en un castillo, esa
princesa se llamaba Ángeles.
La Princesa Ángeles estaba triste, por culpa de los
invasores.
En su castillo no se celebra nada, ni una sola fiesta, ella
se aburría viendo a los soldados ir de aquí para allá.
Un día la Princesa Ángeles, hablo con sus padres los Reyes
del castillo y les conto todo esto, sus padres la dijeron que ellos no podían
hacer nada, ellos no podían dejar pasar a los invasores, ya que nosotros
tenemos responsabilidades para con nuestro pueblo.
-
Hija mía- dijo el Rey- tú eres una princesa y
tienes que llevar un cargo muy grande sobre tus espaldas, eres responsable de
tu pueblo.
¡Se enfado con sus padres, porque no la permitían hacer lo
que ella quería y se marcho del castillo!
Mientras, corría y
lloraba, se dirigió al bosque donde desconocía que había lobos.
Poco a poco se fue adentrando en el bosque, hasta que llego
al centro mismo del bosque, cuando se dio cuenta de que no conocía el lugar, se
asusto e intento volver al castillo, pero no sabía cómo.
Pronto se dio cuenta de que estaba en un circulo formado por
arboles, en cuyo centro había una seta, de color rojo con puntos blancos.
De pronto vio pasar una liebre perseguida por un lobo, el
lobo de pronto se paro, a escasos metros de la Princesa.
De pronto Ángeles se asusto, el lobo la miraba fijamente y Ángeles
comenzó a llorar, pues pensó que iba a morir.
Ella ahora más que nunca quería volver con sus padres, pero
ni siquiera podía moverse del miedo.
Poco a poco el Lobo fue avanzando, mientras las lagrimas de Ángeles
se deslizaban por sus mejillas, el lobo dio otro paso más y las lagrimas de Ángeles
cayeron de sus mejillas, el Lobo volvió a acercarse un paso más comenzando a
avanzar esta vez mas rápido hacia Ángeles, una de las lagrimas de Ángeles cayó
en la seta, justo cuando el lobo estaba muy cerca de ella, una niebla de color
azul celeste, les envolvió.
Tanto el Lobo como Ángeles miraban a la seta que poco a poco fueron absorbidos por la seta.
Mientras caían y caían, parecía que todo daba vueltas a su
alrededor sin parar, mientras caían el frio se hizo más fuerte, de pronto
cayeron en una superficie sobre una masa de nieve, ella miro a su alrededor y allí,
había unos enormes muñecos hechos con nieve, luces de colores, colgadas por los
arboles.
Mientras tanto en el castillo, sus padres los Reyes, se
sintieron mal por lo que le habían dicho a su hija y se dirigieron a su
habitación, pero Ángeles no estaba, fueron entonces a la sala de invitados,
pero tampoco estaba, entonces mandaron a los guardias a buscarla, pero en el
castillo no estaba, mandaron pues a los guardias al pueblo, pero tampoco estaba
Ángeles por allí.
El único sitio que faltaba era el bosque, los reyes estaban
muy nerviosos, puesto que si Ángeles había entrado en el bosque estaba perdida.
Ya que en el bosque vivía una gran manada de lobos.
Mientras tanto, Ángeles se encontraba en un mundo mágico, el
Lobo asustado intento llegar al bosque que estaba frente a ellos, ella se giro
y se golpeo contra un palo que había justo enfrente, cayendo al suelo y al
despertarse la dolía mucho la cabeza, vio un cartel que ponía Bienvenido al
Polo Norte, ella jamás había visto este sitio, Ángeles se dirijo a un castillo
que había frente al cartel, cuando estaba frente al castillo salió de su
interior, un señor vestido de rojo, era regordete y llevaba una barba larga y
blanca.
Ella se fue hacia él y le dijo:
-Perdóneme ¿puede responder a mis preguntas?- el hombre se
rio con una sonora carcajada mientras asentía-¿dónde estoy, quien eres?
-Jojojo- dijo el hombretón y añadió- yo soy Santa Claus y
estas en el Polo Norte- ella se sorprendió
un poco y dijo:
-¿aquí que celebráis?- el sonrió y respondió:
-¡Celebramos la Navidad!
Ángeles muy sorprendida pregunto:
-¿en qué consiste?
Santa Claus respondió:
-Bueno, en esta fecha yo salgo a repartir regalos a todos
los niños buenos del mundo- en la miro sonriendo y añadió-¿qué regalos quieres
tu?
Mientras esto ocurría, en el castillo todos estaban
desanimados, por la desaparición de Ángeles, ya que no la encontraban.
Ángeles, ya había decidido sus regalos y dijo:
-Santa yo solo quiero dos regalos, el primero que en mi
castillo se celebre la Navidad y el segundo quiero volver a mi casa.
Santa Claus se rio con su carcajada más fuerte, mientras decía:¡¡¡
Feliz Navidad!!!
Entonces despertó, justo en el centro del círculo del bosque
junto a la seta, un guardia la vio y la recogió llevándola al castillo.
Cuando los Reyes vieron a su hija, la abrazaron, la besaron,
la riñeron pero ella no se enfado porque lo entendió.
Ángeles les conto lo que había visto y a los Reyes les pareció
bien, así celebraron la Navidad. |
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