sábado, 9 de febrero de 2019

DIARIOS DE LA VIAJERA DE MUNDOS-LOS OJOS




Mire el reloj, era la hora.

Me levante cogí, a los tres niños, y a la abuela que estaban en el salón esperando.

Los llevo en coche hasta mi antiguo empleo, me despedí de aquel que creyó en ella y no lo hizo del que la ignoro.
Veo como mucha gente cogía los ascensores hasta los pisos superiores, pero ella tenía que irme.

Cuando llego al trabajo actual, miro la  mesa había un enorme sobre de billetes, lo cojo, no hay mayor aliciente que un buen motivo.
Luego miro vio una manada de toros paciendo en la puerta de aquel lugar, bajo a tocarles, acariciarles, y camino hasta un parque donde los leones se paseaban entre la multitud, algunos huían corriendo pero ella no lo hacía, vio a la persona con la que había quedado y temblaba, entraron en un lugar a calentarse y tomar aliento, entonces alguien la cogió de la mano, alguien que no quería que escapara de sus garras, pero ella se soltó.

Entonces miro a las mujeres que la ayudaron a huir fuera de aquel lugar.
Ojos, mirando al futuro, ojos maquillados de color verde y gris.
Ojos solo eso ojos.
Sintió miedo y silencio y se quedó dormida, despertó en un momento en que la lluvia caía sobre el techo, la oía con fuerza y poder.
Ahora no era cómodo, era frio y seco……………….desde ahí veía el exterior, arboles.
Si era un bosque.


domingo, 3 de febrero de 2019

FAVOR POR FAVOR? NO FAMILIA.




No recuerdo como le conocí, pero él me salvo la vida.
Yo tenía 5 años, cuando mis padres decidieron venderme para pagar sus deudas de juego y drogas.
Vengo de un lugar donde se pasa hambre, como todos los lugares.
El viaje fue un calvario, cuando nos trasladaron a Madrid.
Recuerdo que la puja tuvo lugar en un descampado, frente a un cementerio, estoy hablando de 1990.
Recuerdo que había unos hombres, que pujaban desde unos coches, y nosotros subidos en unas cajas sema desnudos apenas contábamos con 12 años el mayor del grupo, un muchacho flaco que provenía de Rumania.
Teníamos hambre y frio, nos alimentaban con unas pastillas y patatas fritas, como llegue a odiar aquello.
Aquella pesadilla fue cambiada por otra, una cruel y fría, los más pequeños fuimos vendidos a un tipo que nos llevó a una mansión, un lugar a las afueras.
Luego nos dieron de comer, comida de verdad y nos dejaron dormir en el suelo.
No entramos más allá de la cocina, yo echaba mucho de menos a mi abuela.
Pero nadie vino, nadie apareció.
Nos trasladaron a un sótano en la misma mansión.
Algunos de los más pequeños salían y no volvían a aparecer.

Yo lloraba muchas noches, pensando cuando me tocaría me vendieron a un tipo, un tipo que me dijo, me adapte y sobreviví hasta los 15 años.
Mi vida no era tan mala, mi nuevo dueño era un magnate ruso al que le gustaba que yo hiciera de muñeca.
Creía que podría comprar mi libertad pero no funciona así puesto que siempre tienes algo que pagar.
Intentaron matarme y digo intentaron porque si no hubiera aparecido aquel ser yo hubiera muerto.
Junto a mí en aquel agujero había más como yo y aquel ser nos salvó, a unos les llevo al hospital pero a mí, me dio la vida.
Me llevo con él, me llevo al lugar donde me vendieron, me enseñó a sobrevivir, tratando de ser como él.
Pero los de su grupo le acusaron de traidor, le dijeron que meterse en cuestiones humanas era condenarles a ser visibles.

Y se le llevaron, yo escape y me escondí hasta que aquella mujer vino a verme, me hablo de liberar a mi libertador.
Y ahora me dirigía a buscarle, para darle alimento.
Cruel, por supuesto que lo soy pero es más fácil comprar sangre que matar humanos sin levantar sospechas.
Así, que espero que nadie me pare mientras llego a ese hotel, donde se hospeda aquel a quien llamo mi salvador.
Yo sé lo que les gusta a los humanos, pero también se lo que me gusta a mí.
No estás solo, mi querido Nosferatum no estás solo. 

sábado, 2 de febrero de 2019

-DIARIOS DE LA VIAJERA DE MUNDOS-LA RUINA



Despertó de golpe, no sabía dónde se encontraba.
Un sudor frio la recorría el cuerpo, aquel hombre la miro con calma y la dio de beber agua, para que se calmara.
-        Tranquila- dijo con calma- bebe un poco de agua, aquí no nos verán, estas a salvo.
Ella bebió, aquel hombre le era familiar, le reconocía aunque no de su vida, sino de otros sueños, porque ahora sí que sabía dónde estaba, estaba en un sueño, si debía de ser eso, porque no recordaba cómo había llegado ahí, ni porque.

El hombre trajo un plato, en el plato había unos trozos de morcillas de burgos fritas, y se las ofreció ella acepto incorporándose para comerlas, el hombre trajo vino, no un vino cualquiera, trajo unos vasos y una botella de Protos, ella comió y bebió, el hombre comía también y bebía con ella.
De pronto un ruido sonó fuera de la habitación donde estaban, cuidado dijo el hombre, no salgas voy a ver qué pasa.
Pero cuando salió, ella se asomó a la ventana que había en aquel lugar, fue entonces cuando percibió que estaba en una casa bajo tierra, salió por donde el hombre lo hiciera unos minutos antes y vio a una mujer que corría hacia ella.
-        Ayúdame, no sé cómo salir de aquí y mira- ella se giró y miro hacia donde la mujer señalaba, un cielo lleno de cuervos devoraban un campo de maíz, la mujer entonces grito- ya viene, ya viene- ella observo como los cuervos se convertían en un ser con forma humana que caminaba implacable sobre los campos de maíz dejándolos secos a su paso, la mujer la empujo hacia ese ser  y grito tu eres la responsable de que el me haya visto, tu eres la culpable de que el venga.
Ella no se movió, no hizo ningún ademan de ira, simplemente mirando a la mujer a los ojos la dijo, no me culpes de lo inevitable, el llegara.
Cuando el ser de cuervos llego frente a ellas dijo:
-¡¡¡¡YO SOY LA RUINA!!!!
Un viento arrasador como una honda expansiva se lo llevo todo a su paso y lanzo a la mujer y a ella misma hacia atrás.
Despertó, en una cama de un lugar que no reconocía como su hogar, pero era cálido y cómodo y se quedó sentada en la cama escuchando como el ruido de los coches y la luz iba dando paso a la mañana.