domingo, 25 de agosto de 2013

Palo Mayombe.

Palo Mayombe, usualmente referida o llamada como " Palo" es una de las religiones Africanas que emigro y se expandiçó. Como la Santeria y el Candomble, mezcla la religión con el Chamanísmo Africano con elementos del espiritismo, Catolicismo y la magia.
           Su origen esta en la región Africana del Congo y fue traída por los esclavos.
La Regla de Palo es sincretizada en Kimbisa, cuando el cristianismo fue introducido por los Españoles.
" Palo" simplemente significa "arboles".
La religión del Palo tiene la creencia Africana antigua donde se cree que el mundo es habitado por espíritus y el nombre Palo se refiere a los arboles sagrados en los cuales los espíritus habitan.
                                             El numero de creyentes y practicantes es desconocido, mas es sabido que se practica mundialmente,  especialmente:
Cuba, Brasil, Estados Unidos, República Dominicana, Haiti, etc.
Hay varias casas principales de Palo y cada una con sus propias ramas.
Las mas conocidas son:
Brillumba, Mayombe y kimbisa.
                                                          Sacerdocio
El sacerdote/a iniciado es llamado Palero o Palera, entrenados en el arte de la amgia y la adivinación.
También se les conoce como Tata (papa) y YaYa (madre).
El  requisito para ser admitido en la religión es no ser homosexual.
La persona se convierte en un Nguey o hijo/a Nkisi al iniciarse.
Pero previamente la persona debe ser admitida en la casa de Palo, mediante una consulta se sabrá si la persona es aceptada o no por los espçiritus .
Entonces se hará los preparativos para en la ceremonia llamada " Nkimba" o Rayamiento.
                   Luego el recién iniciado pasara largas horas de adiestramiento y practica junto a su padrino o madrina, para convertirse en Tata o Yaya y poseer una Nganga.
                                                         Templo
El templo de un Palero/a se llama "Munanso" o casa, y solo un Palero completamente iniciado y que posea una Nganga o Prenda puede dirigir un Munanso.
                                              Escrituras o Libros.
La mayor parte de las tradiciones y creencias del Palo son orales pasadas de padrinos a ahijados.
No se posee libros, pero si libretas antiguas que se rescataron de los mayores y sirven de base para los estudios y son rigurosamente guardadas.
En la actualidad muchos Tatas han decido escribir libros sobre la religión, asegurando dejar el conocimiento para el futuro.
Enseñanzas y Creencias
Las casas de Palo trabajan alrededor de una jerarquía de espíritus llamada Kimpungulo, Mpungos, Nkita, Nkisi. Espíritus elementales de la naturaleza que habitan en los arboles, agua, bosques, aire, etc.
Estos espiritus poderosos ancestrales se relacionan con los Orichas en la Santeria.
Las practicas del palo se centran en canalizar el poder de estos espíritus para propositos determinados.
Se busca obtener este poder por medio de sacrificios, ofrendas y la practica de la magia.
El centro de adoración  en el Palo es la Nganga o Prenda.
La Nganga o Prenda es un caldero de hierro consagrado que contiene dentro al espíritu guía del iniciado.


La Nganga o Prenda contiene una variedad de cosas que facilitan la comunicación con los espíritus como son:
Direntes tipos de tierra para los espíritus, huesos, ramas de arboles sagrados, hiervas sagradas, insectos, etc.
Estos elementos forman parte de practicas chamanicas muy antiguas.
Los espíritus del Palo se comunican mediante la practica del espiritismo, mediunidad y con la adivinación por medio de Chamalongos y los caracoles del muerto (    ).
                                                    Jerarquía espiritual en el Palo
 Nsambi- Deidad suprema, el creador que rige y gobierna a todos los seres del universo
 Nkitas- Espiritus elementales de los arboles, rios, aire,etc
 Mfumbe- Fumbe(muertos) fantasmas espiritus de los muertos, antepasados
 Eggun- Espiritus ancestrales de gran poder
 Mpungos- Fuerzas de la naturaleza que son equivalentes a los Orichas, loas del Voodoo, comparten nombres y caracteristicas. Llamados  tambien Nkisi

Mpungos de Palo y su asociación con los Orichas
 Lucero- Mensajero de dios y guardia de los caminos. Legba del Vodoo y Elegua en la Santería, tramposo, infantil e impetuoso. Lucero se retrata a menudo como un diablo cómico con calzones y cola. Su emblema el garabato.
 Centella- Gobierna cementerios, mercados y el viento. La asocian con Oya en la Santería y a Mama Brigitte del Vodoo.
 Zarabanda- Nkisi del hierro, de la sangre, guerra y venganza divina. Equivalente a oggun de la Santería y del Vodoo.
 Siete Rayos- Domina el relampago y el fuego. Personifica la justicia, pasión e inspiración. Se relaciona son Shango el la Santería.
 Madre Agua- Gobierna el oceáno, maternidad,creatividad. La relacionan con Yemaya en la Santeíia .
 Mama Chola- Gobierna los ríos, el amor y la belleza. La relacionan con Oshun en la Santería y con Erzulie en el Vodoo.
 Tiembla Tierra-  Creador de la tierra y de la humanidad, rige el universo. Lo relacionan con olodumare de la Santería

Observaciones
Hay periodos de castidad, ayuno .
                                                                   Normas de conducta
El sistema ético del Palo es único. Se cree que hay dos fuerzas en el universo (positiva y negativa) el desequilibrio de estas da lugar a las injusticias, desgracia, etc.
Los practicantes del Palo usan el poder de los espíritus para equilibrar esas dos fuerzas.
En otras ocasiones usan el poder de los espíritus para resolver problemas de amor, dinero, salud o para castigar a los enemigos, etc.
                                                                               Mitos
Es falsa la idea común que el Palo es magia negra, ya que el Palero puede elegir trabajar con Nfumbes o espíritus de luz o con Ndoki espíritus obscuros o fantasmas.
Las maldiciones no son tan comunes en el Palo, sin embargo igual que en otras religiones el desarrollo y progreso espiritual depende de cada persona.
Palo no es magia negra, y como sucede en otras religiones no faltan quienes quieren explotar y manejan  el factor miedo a lo desconocido para obtener poder, dinero y reputación.
Otra falsa idea es que el Palo forma parte de la Santería y es la cara oscura de esta
Esta confusión se origina a partir de que algunos sacerdotes Santeros también son iniciados en el Palo.
Sin embargo dejaremos claro que Palo es una religión separada de la Regla de Ocha o Santería, aunque tenga muchas similitudes , estas dos religiones tienen diferentes orígenes.
Por desconocimiento las reglas Conga o Mayombe han sido calificadas como BRUJERIA (el lado oscuro de la santería) sin indagar el significado en si de cada palabra con un diccionario.


miércoles, 21 de agosto de 2013

LA CENA DEL GATO



La cena del gato que se cayó en la hoguera,
Puntualiza,
Espera que el marcador de dos o tres cuentas más.
Esgrime la espada con afilado nombre,
Martiriza la mesa a noble.
Compas de tres por cuatro.
Detrás de las letras,



En la pantalla HE escrito una verdad.

BUENOS INFIERNOS





 Buenos infiernos,
Entre llamas de escamas azuladas,
En la vida del breve,
Susurra una sirena.
Expulsados del paraíso,
Muere serena,dos del paraíso,
Muere serena, 

EL HADA SIN NOMBRE



El hada sin nombre
Una palabra de bajo calibre,
Aprendizaje,
Es lo que se necesita,
Cierto,
Incierto,
Absolución.
En la última palabra esta
El si bemol,
Voladores sueños,
E incesantes plegarias,
Muerte,
En el último escalón. 

CREPITAR DE ESTRELLAS



Crepitar de estrellas,
Busca,
Busca,
No hallaras,
Pues ese espejo
Refleja tu verdad. 

UNA FLUCTUACIÓN SOBRE LAS NOTAS.


                                                 



Una fluctuación sobre las notas.
Escribe en el claro reflejo del rio
Pinta una letra de destino,
Escarlata es el nombre de la nada,
Azul es el nombre del ahora,
En la noche de palabras huecas,
Un gran estruendo 



iNSIDIOSA




Insidiosa
¿Qué es lo que la verdad esconde?
Tristeza
Miedo,
Dolor,
Nombres. 

En la noche está escrito




En la noche está escrito el tiempo
Los no vivos hablan con los no muertos,
Vientos que cierran de golpe la puerta,
Sin sentido el sueño se quita.
Una búsqueda de verdades absolutas,
En las nítidas noticias de un sueño,
Vuelca el corazón una verdad de atrás,
El tiempo a temporal deja de estar.
Embelésate con la nube de plata
Que tejen las tres parcas.
Entre risas y llantos un olvido,
Comió ayer cerezas del destino. 

domingo, 18 de agosto de 2013

el ecléctico.




El ecléctico
De muchas maneras te disfrazas,
Tras tu virtud esta tu carencia,
Envuélvelo todo en suficiencia,
Hace de ti un insuficiente.
Busca más allá de tu propio ombligo,
Un sitio donde el mundo no seas tú,
Castígate con tu propio castigo,
En lugar de hacérmelo parecer a mí.
Cuanta hipocresía hay en tus comentarios,
Tanta como falta de vergüenza al hacerlos,
Eres pues una persona sin garbo,
Que coge todas las ideas y por tanto carece de ellas,
Virtuosismo de soslayo,
Que demuestras al intentar pisotear a los que crees inferiores,
Eres un mero lacayo de los bufones reales,
Sin duda tu duda ofende,
Más que ofender mala leche crea,
Pues por no tener claro no tienes,
Ni el color de tu certeza.

sábado, 17 de agosto de 2013

LA NOVENA PUERTA DIRIGIDA POR ROMAN POLANSKI.

hola, esta Película basada en el Club Dumas de Arturo Pérez REverte.
os la quiero dejar porque es una gran obra.
 Protagonizada por Johnny Depp, Frank LangellaLena Olin,Emmanuelle SeignerBarbara Jefford y Jack Taylor.

Johny Depp es Dean Corso un inescrupuloso vendedor de libros raros quien es contratado para localizar la ultima de las copias de la novena puesrta del reino oscuro un manuscrito demoniaco que puede consumir al mismo demonio Corso Viene a enrolarse en una conspiración envolviéndose en robos muerte y ritos satánicos y últimamente encontrarse a el mismo confrontando al demonio encarnado.
El libro sobre el que gira todo.

DE VMBRARUM REGNI NOVEM PORTIS


Grabado I: Se trata de un caballero vestido de armadura y montado a caballo que se dirige hacia un castillo amurallado con varias torres. El caballero, con un gesto de la mano, nos invita a hacer silencio. Al pie de la página se reproduce el siguiente texto en código: "NEM. PERV.T QVI N.N LEG. CERT.RIT." (en la novela) cuya decodificación en latín sería: NEMO PERVENIT QVI NON LEGITIME CERTAVERIT, que significa "Nadie que no haya combatido según las reglas lo consigue"; por el contrario, en el filme aparece el siguiente texto en código: "SI.VM E.T A.V.VM" que decodificado al latín sería "SILENTIVM EST AVREUM", "El silencio es oro".
Hay dos versiones de éste mismo primer grabado, uno firmado por AT (Aristide Torchia) y otro firmado por LCF (Lucifer).
  • En el grabado de AT: El caballero va hacia un castillo con cuatro torres.
  • En el grabado de LCF: El caballero va hacia un castillo con tres torres.
Grabado II: Se nos presenta la imagen de un ermitaño con barba que porta un par de llaves en una de sus manos, disponiéndose a utilizarlas en una puerta de madera con aldaba que se encuentra cerrada; un perro negro lo acompaña (históricamente se asocia a el Diablo con los perros negros) y a sus pies, arde una lámpara. Por detrás y sobre la cabeza del ermitaño flota en el aire la imagen del número nueve en hebreo. Al pie del grabado se reproduce el siguiente texto en código: "CLAVS. PAT.T.", cuya decodificación en latín sería CLAVSAE PATENT, que significa "Abren lo cerrado". Éste grabado se relaciona con la novena carta del tarot.
Grabado III: Tenemos a un caminante errabundo se dirige por una senda hacia un puente abovedado sobre un caudaloso río. La entrada al puente está bloqueada por una puerta de madera que se encuentra cerrada. En el cielo, por sobre las nubes, un ángel tensa su arco con una flecha certera apuntando hacia la orilla más cercana. Al pie del grabado se reproduce el siguiente texto en código: "VERB. D.SVM C.S.T ARCAN.", cuya decodificación sería "VERBVM DIMISSVM CVSTODIAT ARCANVM", que significa "La palabra perdida guarda el secreto". Éste grabado se relaciona con la carta numero veinte en el tarot.
  • En el grabado de AT: El ángel tiene una sola flecha, la que está en el arco.
  • En el grabado de LCF: El ángel tiene dos flechas, una en el arco y la otra en el carcaj.
Grabado IV: Se nos presenta un personaje similar a un bufón o juglar que se encuentra frente a un laberinto amurallado. A sus pies, cerca de él, un trío de dados nos muestran respectivamente cada uno los siguientes números: uno, dos y tres. La entrada al laberinto está cerrada por una puerta de madera. Al pie de éste grabado se reproduce el siguiente texto codificado: "FOR. N.N OMN. A.QVE.", cuya decodificación en latín sería "FORTVNA NON OMNIBVS AEQVE", que quiere decir "La suerte no es igual para todos". Éste grabado se relaciona con La carta sin numero en el tarot, el loco.
  • En el grabado de AT: El arco de piedra abovedado, en la salida del laberinto, está tapiado.
  • En el grabado de LCF: La salida del laberinto (el arco de piedra) está abierto.
Grabado V: Dentro de una habitación cerrada, vemos a un mercader que está contando muchas monedas guardadas dentro de un saco. Detrás de él, un esqueleto vestido con túnica (la Muerte) observa con atención todos sus movimientos... El esqueleto lleva en una mano una horqueta de campesino, similar a un tridente y en la otra mano, un reloj de arena. Al pie de ésta lámina se reproduce el siguiente texto en código: "FR.ST.A.", cuya decodificación en latín sería "FRVSTRA", que significa "En vano". Éste grabado está relacionado con la carta número 13 en el tarot.
  • En el grabado de AT: Las arenas que marcan el tiempo, están comenzando a caer (están en la parte superior del reloj).
  • En el grabado de LCF: Las arenas ya terminaron de caer.
Grabado VI: Vemos que del muro de un castillo y amarrado de una de las almenas, pende boca abajo un condenado, el cual está colgado de uno de sus pies; sus manos están atadas a la espalda. En la pared contigua y por sobre una puerta de madera que está cerrada, se asoma un brazo a través de una ventana, sosteniendo una espada en llamas. Al pie de éste grabado vemos el siguiente texto en código: "DIT.SCO M.R.", cuya decodificación al latín sería "DISTESCO MORI", que significa "Me enriquezco con la muerte". Éste grabado está relacionado con la carta del ahorcado en el tarot..
  • En el grabado de AT: El hombre cuelga de la pierna derecha.
  • En el grabado de LCF: El hombre está colgado de la pierna izquierda.

Grabado VII: En una habitación cerrada, vemos a un rey barbudo jugando una partida de ajedrez con un campesino. El tablero no presenta diferencias de color en sus casillas, es decir, es monocromo. Al fondo de la habitación, a través de una ventana abierta, se observa la Luna Creciente y bajo el dintel de la abertura, dentro del recinto, dos perros (uno negro y otro blanco) pelean encarnizadamente entre sí. Al pie del grabado se reproduce el siguiente texto en código: "DIS.S P.TI.R M.", que cuya decodificación en latín sería ésta "DISCIPVLVS POTIOR MAGISTRO", que quiere decir "El discípulo supera al maestro". Éste grabado se relaciona con la carta de la Luna en el tarot..
  • En el grabado de AT: El tablero de ajedrez es todo negro.
  • En el grabado de LCF: El tablero es todo blanco.
Grabado VIII: Observamos que en el exterior de una fortaleza, un caballero de armadura eleva su espada por sobre la cabeza de un hombre (una doncella en el grabado de la novela) que de rodillas, aguarda entre rezos el momento de su ejecución. Al fondo del paisaje se observa la clásica imagen de "La Rueda de la Fortuna" mostrando sus tres estados de la suerte terrenal, que son: progreso, riqueza y ruina. Al pie se reproduce el siguiente texto codificado: "VIC. I.T VIR.", cuya decodificación en latín sería algo así como "VICTA IACET VIRTVS", es decir, "La virtud yace vencida". Éste grabado se relaciona la carta numero diez en el tarot.
  • En el grabado de AT: El caballero con armadura no tiene un halo o aureola alrededor de su cabeza.
  • En el grabado de LCF: El caballero sí tiene el halo.
Grabado IX: Vemos a una mujer desnuda que sostiene con una de sus manos un libro abierto. Está sentada sobre un dragón de siete cabezas y por detrás de ella, se puede apreciar un castillo. Al pie de éste grabado se reproduce el siguiente texto en código: "N.NC SC.O TEN.BR. LVX", cuya decodificación en latín sería "NVNC SCIO TENEBRIS LVX", lo que significa "Ahora sé que de las tinieblas viene la luz". Éste grabado está relacionado con la carta de la fuerza en el tarot.
  • En el grabado de AT: La mujer sentada sobre el dragón tiene una Luna Creciente ocultando sus genitales. Su mano derecha se apoya en el lomo del dragón y el castillo al fondo está en llamas.
  • En el grabado de LCF: La mujer tiene sus genitales al descubierto (no hay Luna). Su mano derecha señala con el dedo índice al castillo que está al fondo... Y el castillo mismo no está en llamas, sino que hay un resplandor en forma de estrella de ocho puntas saliendo de él

Una Luz

 
En un poema de versos impares,
Una luna negra que tiembla en los bares,
Soldados de purpúreos brazos de hielo,
Mecen a un bebe que llora en un sueño.
¿Alguien apago la luz del sol?
Tras unas ventanas de blanco y azul,
En el aire vuelan partículas finas,
De silencios puros en agua marina.
Una luz,
Solo una luz,
Entre las nieblas del frio portal,
Duérmete,
Dice duérmete,
Mañana otro día te dará la razón.
Hoy lloro por la vida de alguien que no vive,
Mañana lo hare por la muerte de alguien que no muere.
Clávate un clavo en el corazón,
¿Sangrara la luna, sentirá dolor?
No,
Simplemente no. 


                                                                  

La Shica y Amancio Prada.




Esto es poesía en estado puro, tres grandes, la letra es de LORCA, xd.

la cascada de canciones.



Acaba en N, otra vez.

la cascada de las canciones



acaba en A.

jueves, 15 de agosto de 2013

La caída del reino.




Poemas de letras constantes,
Precisos instantes de sentimientos lentos,
Me cuentas algo que no está latente,
Pero en el momento es creciente.
Crispa los segundos una frase,
En la noche de la fiesta febril,
En el crepúsculo póstumo de una nota,
Late frenética la muerte en sí.

Frescos lamentos
Enfrascadas palabras,
No siento pero lo siento.

Decrepitud constante de un sistema.


domingo, 11 de agosto de 2013

la cascada de canciones.



Acaba en U-

Me cansé de leer.



A mí nunca me venís a leer.
Como si por ser mujer fuera menos,
Entierro de lágrimas de tinta,
Entre líneas leo lo que veo.
Pusilánimes mentiras leen mis ojos,
Que ya cansados tras unas gafas se esconden,
Escupitajos entre mis dedos se dejan leer,
Canciones de ira y luego mas canciones.

Escucho una palabra entre tinta escrita,
Oigo un silbido de trenes de juguete,
Una mentira de tinta amarilla,
En los ojos de esta que ahora lee.

Duerme mi reina,
No dejes que la mentira,
Se apodere de este lastimero presente,
Más hambre,
Más mentiras,
Menos dinero,
Menos risas.
Jugándose la ruleta de la vida,
Programas de televisión,
Una pistola de sexo recorre las calles,
Mientras desde Europa las guapas rubias,
Lucen sus tacones en la pasarela del polígono.
Me canse de leer,

Me canse de decir siempre lo mismo.

LA CASCADA DE LAS CANCIONES



Acaba en N-

sábado, 10 de agosto de 2013

CASCADA DE CANCIONES

 ACABA EN A

ANGELS OF VENICE, Pachelbel's Canon, Carol Tatum Harp, Irina Chirkova



belisimo, os dejo el enlace de esta gran artista.
http://www.caroltatum.com/

Ignis Fatuus Luna- Tribal Dance Gotica.

Gracias.

Hola a todos, se que estáis muchos de vacaciones y otros pues seguimos acá, currando para levantar un país que se hunde.
Ahora me gustaría dar las gracias a todos los que por aquí andan por la ayuda, el apoyo y sobre todo el cariño.

Gracias.

la cascada de las canciones.



acaba en E.

THE PRODIGY.LIVE IN ROCK AM RING2013

Escombros




Escombros
Levanto la mirada y veo muros,
Tapias viejas,
Sueños de piedras ya ajadas,
Levanto las cejas y oigo silencios,
De aire corrompido,
Infructíferos silencios de alas negras,
Levanto la voz y solo se calla la noche,
entre sirenas sin mar,
en las aceras una niña llora y viejo muere,
levanto los brazos y no pido más de lo que doy,
sin excepciones,
soledades de hambre y sin sueños puros,
levanto mi mirada, mi voz, mis brazos
nadie se levanta,

este mundo se pudre entre escombros sin cambiar nada.


miércoles, 7 de agosto de 2013

EL MONTE DE LAS ANIMAS DE GUSTAVO ADOLFO BECQUER.

 
EL MONTE DE LAS ANIMAS
(Gustavo Adolfo Bécquer: Leyendas)

La Noche de Difuntos, me despertó a no sé qué hora el doble de las campanas. Su tañido monótono y eterno me trajo a las mientes esta tradición que oí hace poco en Soria.
Intenté dormir de nuevo. ¡Imposible! Una vez aguijoneada la imaginación es un caballo que se desboca y al que no sirve tirarlo de la rienda. Por pasar el rato, me decidí a escribirla, como en efecto lo hice.
A las doce de la mañana, después de almorzar bien, y con un cigarro en la boca, no le hará mucho efecto a los lectores de El Contemporáneo. Yo la oí en el mismo lugar en que acaeció, y la he escrito volviendo algunas veces la cabeza con miedo cuando sentía crujir los cristales de mi balcón, estremecidos por el aire de la noche.
Sea de ello lo que quiera, allá va, como el caballo de copas.
I
-Atad los perros, haced la señal con las trompas para que se reúnan los cazadores y demos la vuelta a la ciudad. La noche se acerca, es día de Todos los Santos y estamos en el Monte de las Animas.
-¡Tan pronto!
-A ser otro día, no dejara yo de concluir con ese rebaño de lobos que las nieves del Moncayo han arrojado de sus madrigueras, pero hoy es imposible. Dentro de poco sonará la oración en los Templarios, y las ánimas de los difuntos comenzarán a tañer su campana en la capilla del monte.
-¡En esa capilla ruinosa! ¡Bah! ¿Quieres asustarme?
-No, hermosa prima. Tú ignoras cuanto sucede en este país, porque aún no hace un año que has venido a él desde muy lejos. Refrena tu yegua, yo también pondré la mía al paso, y mientras dure el camino te contaré esa historia.
Los pajes se reunieron en alegres y bulliciosos grupos. Los condes de Borges y de Alcudiel montaron en sus magníficos caballos, y todos juntos siguieron a sus hijos Beatriz y Alonso, que precedían a la comitiva a bastante distancia. Mientras duraba el camino, Alonso narró en estos términos la prometida historia:-
-Ese monte que hoy llaman de las Animas pertenecía a los Templarios, cuyo convento ves allí, a la margen del río. Los Templarios eran guerreros y religiosos a la vez. Conquistada Soria a los árabes, el rey los hizo venir de lejanas tierras para defender la ciudad por la parte del puente, haciendo en ello notable agravio a sus nobles de Castilla, que así hubieran solos sabido defenderla corno solos la conquistaron. Entre los caballeros de la nueva y poderosa Orden y los hidalgos de la ciudad fermentó por algunos años, y estalló al fin, un odio profundo. Los primeros tenían acotado ese monte, donde reservaban caza abundante para satisfacer sus necesidades y contribuir a sus placeres. Los segundos determinaron organizar una gran batida en el coto, a pesar de las severas prohibiciones de los clérigos con espuelas, como llamaban a sus enemigos. Cundió la voz del reto, y nada fue a parte a detener a los unos en su manía de cazar y a los otros en su empeño de estorbarlo. La proyectada expedición se llevó a cabo. No se acordaron de ella las fieras. Antes la tendrían presente tantas madres como arrastraron sendos lutos por sus hijos. Aquello no fue una cacería. Fue una batalla espantosa: el monte quedó sembrado de cadáveres. Los lobos, a quienes se quiso exterminar, tuvieron un sangriento festín. Por último, intervino la autoridad del rey: el monte, maldita ocasión de tantas desgracias, se declaró abandonado, y la capilla de los religiosos, situada en el mismo monte, y en cuyo atrio se enterraron juntos amigos y enemigos, comenzó a arruinarse. Desde entonces dicen que cuando llega la noche de Difuntos se oye doblar sola la campana de la capilla, y que las ánimas de los muertos, envueltas en jirones de sus sudarios, corren como en una cacería fantástica por entre las breñas y los zarzales. Los ciervos braman espantados, los lobos aúllan, las culebras dan horrorosos silbidos. Y al otro día se han visto impresas en la nieve las huellas de los descarnados pies de los esqueletos. Por eso en Soria lo llamamos el Monte de las Animas, y por eso he querido salir de él antes que cierre la noche.
La relación de Alonso concluyó justamente cuando los dos jóvenes llegaban al extremo del puente que da paso a la ciudad por aquel lado. Allí esperaron al resto de la comitiva, la cual, después de incorporársele los dos jinetes, se perdió por entre las estrechas y oscuras calles de Soria.
II
Los servidores acababan de levantar los manteles; la alta chimenea gótica del palacio de los condes de Alcudiel despedía un vivo resplandor, iluminando algunos grupos de damas y caballeros que alrededor de la lumbre conversaban familiarmente, y el viento azotaba los emplomados vidrios de las ojivas del salón.
Solas dos personas parecían ajenas a la conversación general: Beatriz y Alonso. Beatriz seguía con los ojos, y absorta en un vago pensamiento, los caprichos de la llama. Alonso miraba el reflejo de la hoguera chispear en las azules pupilas de Beatriz.
Ambos guardaban hacía rato un profundo silencio.
Las dueñas referían, a propósito de la noche de Difuntos, cuentos temerosos, en que los espectros y los aparecidos representaban el principal papel; y las campanas de las iglesias de Soria doblaban a lo lejos con un tañido monótono y triste.
-Hermosa prima exclamó, al fin, Alonso, rompiendo el largo silencio en que se encontraban, Pronto vamos a separarnos, tal vez para siempre; las áridas llanuras de Castilla, sus costumbres toscas y guerreras, sus hábitos sencillos y patriarcales, sé que no te gustan; te he oído suspirar varias veces, acaso por algún galán de tu lejano señorío.
Beatriz hizo un gesto de fría indiferencia: todo un carácter de mujer se reveló en aquella desdeñosa contracción de sus delgados labios.
-Tal vez por la pompa de la Corte francesa, donde hasta aquí has vivido se apresuró a añadir el joven. De un modo o de otro, presiento que no tardaré en perderte... Al separarnos, quisiera que llevases una memoria mía... ¿Te acuerdas cuando fuimos al templo a dar gracias a Dios por haberte devuelto la salud que viniste a buscar a esta tierra? El joyel que sujetaba la pluma de mi gorra cautivó tu atención. ¡Qué hermoso estaría sujetando un velo sobre tu oscura cabellera! Ya ha prendido el de una desposada; mi padre se lo regaló a la que me dio el ser, y ella lo llevó al altar... ¿Lo quieres?
-No sé en el tuyo contestó la hermosa, pero en mi país una prenda recibida compromete una voluntad. Sólo en un día de ceremonia debe aceptarse un presente de manos de un deudo..., que aún puede ir a Roma sin volver con las manos vacías.
El acento helado con que Beatriz pronunció estas palabras turbó un momento al joven que, después de serenarse, dijo con tristeza:
-Lo sé, prima; pero hoy se celebran Todos los Santos y el tuyo entre todos; hoy es día de ceremonias y presentes. ¿Quieres aceptar el mío?
Beatriz se mordió ligeramente los labios y extendió la mano para tomar la joya, sin añadir una palabra.
Los dos jóvenes volvieron a quedarse en silencio, y volvióse a oír la cascada voz de las viejas que hablaban de brujas y de trasgos, y el zumbido del aire que hacía crujir los vidrios de las ojivas, y el triste y monótono doblar de las campanas.
Al cabo de algunos minutos, el interrumpido diálogo tornó a reanudarse de este modo:
-Y antes que concluya el día de Todos los Santos en que así como el tuyo se celebra el mío, y puedes, sin atar tu voluntad, dejarme un recuerdo, ¿no lo harás? -dijo él, clavando una mirada en la de su prima, que brilló como un relámpago, iluminada por un pensamiento diabólico:
-¿Por qué no? -exclamó ésta, llevándose la mano al hombro derecho, como para buscar alguna cosa entre los pliegues de su ancha manga de terciopelo bordado de oro, y después, con una infantil expresión de sentimiento, añadió:
-¿Te acuerdas de la banda azul que llevé hoy a la cacería, y que no sé qué emblema de su color me dijiste que era la divisa de tu alma?
-Si.
-¡Pues... se ha perdido! Se ha perdido, y pensaba dejártela como un recuerdo.
-¡Se ha perdido! ¿Y dónde? -preguntó Alonso, incorporándose de su asiento y con una indescriptible expresión de temor y esperanza.
-No sé... En el monte acaso.
-¡En el Monte de las Animas! -murmuró, palideciendo y dejándose caer sobre el sitial. ¡En el Monte de las Animas! -luego prosiguió, con voz entrecortada y sorda-: Tú lo sabes, porque lo habrás oído mil veces. En la ciudad, en toda Castilla, me llaman el rey de los cazadores. No habiendo aún podido probar mis fuerzas en los combates, como mis ascendientes, he llevado a esta diversión, imagen de la guerra, todos los bríos de mi juventud, todo el ardor hereditario de mi raza. La alfombra que pisan tus pies son despojos de fieras que he muerto por mi mano. Yo conozco sus guaridas y sus costumbres, y he combatido con ellas de día y de noche, a pie y a caballo, solo y en batida, y nadie dirá que me ha visto huir el peligro en ninguna ocasión. Otra noche volaría por esa banda, y volaría gozoso como a una fiesta; y, sin embargo, esta noche..., ¿a qué ocultártelo?, tengo miedo. ¿Oyes? Las campanas doblan, la oración ha sonado en San Juan del Duero, las ánimas del monte comenzarán ahora a levantar sus amarillentos cráneos de entre las malezas que cubren sus fosas... ¡Las ánimas!, cuya sola vista puede helar de terror la sangre del más valiente, tornar sus cabellos blancos o arrebatarlo en el torbellino de su fantástica carrera como una hoja que arrastra el viento sin que se sepa adónde.
Mientras el joven hablaba, una sonrisa imperceptible se dibujó en los labios de Beatriz, que, cuando hubo concluido, exclamó en un tono indiferente y mientras atizaba el fuego del hogar, donde saltaba y crujía la leña, arrojando chispas de mil colores.
-¡Oh! Eso, de ningún modo. ¡Qué locura! ¡Ir ahora al monte por semejante friolera! ¡Una noche tan oscura, noche de Difuntos y cuajado el camino de lobos!
Al decir esta última frase la recargó de un modo tan especial, que Alonso no pudo menos de comprender toda su amarga ironía; movido como por un resorte se puso en pie, se pasó la mano por la frente, como para arrancarse el miedo que estaba en su cabeza y no en su corazón, y con voz firme exclamó, dirigiéndose a la hermosa, que estaba aún inclinada sobre el hogar, entreteniéndose en revolver el fuego:
-Adiós, Beatriz, adiós, Hasta pronto.
-¡Alonso, Alonso! -dijo ésta, volviéndose con rapidez; pero cuando quiso o aparentó querer detenerlo, el joven había desaparecido.
A los pocos minutos se oyó el rumor de un caballo que se alejaba al galope. La hermosa, con una radiante expresión de orgullo satisfecho que coloreó sus mejillas, prestó oído a aquel rumor que se debilitaba, que se perdía, que se desvaneció por último.
Las viejas, en tanto, continuaban en sus cuentos de ánimas aparecidas; el aire zumbaba en los vidrios del balcón, y las campanas de la ciudad doblaban a lo lejos.
III
Había asado una hora, dos, tres; la medianoche estaba a punto de sonar, cuando Beatriz se retiró a su oratorio. Alonso no volvía, no volvía, y, a querer, en menos de una hora pudiera haberlo hecho.
-¡Habrá tenido miedo! -exclamó la joven, cerrando su libro de oraciones y encaminándose a su lecho, después de haber intentado inútilmente murmurar algunos de los rezos que la Iglesia consagra en el día de Difuntos a los que ya no existen.
Después de haber apagado la lámpara y cruzado las dobles cortinas de seda, se durmió; se durmió con un sueño inquieto, ligero, nervioso.
Las doce sonaron en el reloj del Postigo. Beatriz oyó entre sueños las vibraciones de las campanas, lentas, sordas, tristísimas, y entreabrió los ojos. Creía haber oído, a par de ellas, pronunciar su nombre; pero lejos, muy lejos, y por una voz ahogada y doliente. El viento gemía en los vidrios de la ventana.
-Será el viento -dijo-, y poniéndose la mano sobre su corazón procuró tranquilizarse.
Pero su corazón latía cada vez con más violencia, las puertas de alerce del oratorio habían crujido sobre sus goznes con chirrido agudo, prolongado y estridente.
Primero unas y luego las otras más cercanas, todas las puertas que daban paso a su habitación iban sonando por su orden; éstas con un ruido sordo y grave, y aquellas con un lamento largo y crispador. Después, un silencio; un silencio lleno de rumores extraños, el silencio de la medianoche; lejanos ladridos de perros, voces confusas, palabras ininteligibles; ecos de pasos que van y vienen, crujir de ropas que arrastran, suspiros que se ahogan, respiraciones fatigosas, que casi se siente, estremecimientos involuntarios que anuncian la presencia de algo que no se ve y cuya aproximación se nota, no obstante, en la oscuridad.
Beatriz, inmóvil, temblorosa, adelantó la cabeza fuera de las cortinas y escuchó un momento. Oía mil ruidos diversos; se pasaba la mano por la frente, tornaba a escuchar; nada, silencio.
Veía, con esa fosforescencia de la pupila en las crisis nerviosas, como bultos que se movían en todas las direcciones, y cuando dilatándolas las fijaba en un punto, nada; oscuridad de las sombras impenetrables.
-¡Bah! -exclamó, volviendo a recostar su hermosa cabeza sobre la almohada de raso azul del lecho. ¿Soy yo tan miedosa como esas pobres gentes cuyo corazón palpita de terror bajo una armadura al oír una conseja de aparecidos? 
Y cerrando los ojos, intentó dormir...: pero en vano había hecho un esfuerzo sobre sí misma. Pronto volvió a incorporarse, más pálida, más inquieta, más aterrada. Ya no era una ilusión: las colgaduras de brocado de la puerta habían rozado al separarse, y unas pisadas lentas sonaban sobre la alfombra; el rumor de aquellas pisadas era sordo, casi imperceptible, pero continuado, y a su compás se oía crujir una cosa como madera o hueso. Y se acercaban, se acercaban, y se movió el reclinatorio que estaba a la orilla de su lecho. Beatriz lanzó un grito agudo, y rebujándose en la ropa que la cubría, escondió la cabeza y contuvo el aliento.
El aire azotaba los vidrios del balcón; el agua de la fuente lejana caía y caía con un rumor eterno y monótono; los ladridos de los perros se dilataban en las ráfagas de aire, y las campanas de la ciudad de Soria, unas cerca, y otras distantes, doblaban tristemente por las ánimas de los difuntos.
Así pasó una hora, dos, la noche, un siglo, porque la noche aquella pareció eterna a Beatriz. Al fin, despuntó la aurora. Vuelta de su temor entreabrió los ojos a los primeros rayos de la luz. Después de una noche de insomnio y de terrores, ¡es tan hermosa la luz clara y blanca del día! Separó las cortinas de seda del lecho, tendió una mirada serena a su alrededor, y ya se disponía a reírse de sus temores pasados, cuando de repente un sudor frío cubrió su cuerpo, sus ojos se desencajaron y una palidez mortal descoloró sus mejillas: sobre el reclinatorio había visto, sangrienta y desgarrada, la banda azul que fue a buscar Alonso.
Cuando sus servidores llegaron, despavoridos, a notificarle la muerte del primogénito de Alcudiel, que por la mañana había aparecido devorado por los lobos entre las malezas del Monte de las Animas, la encontraron inmóvil; asida con ambas manos a una de las columnas de ébano del lecho, desencajados los ojos, entreabierta la boca, blancos los labios, rígidos los miembros, muerta, ¡muerta de horror!
IV
Dicen que después de acaecido este suceso, un cazador extraviado que pasó la noche de Difuntos sin poder salir del Monte de las Animas, y que al otro día, antes de morir, pudo contar lo que viera, refirió cosas terribles. Entre otras, se asegura que vio a los esqueletos de los antiguos Templarios y de los nobles de Soria enterrados en el atrio de la capilla levantarse al punto de la oración con un estrépito horrible, y, caballeros sobre osamentas de corceles, perseguir como a una fiera a una mujer hermosa y pálida y desmelenada que, con los pies desnudos y sangrientos, y arrojando gritos de horror, daba vueltas alrededor de la tumba de Alonso.