domingo, 27 de noviembre de 2016

EL CAZADOR DE ALMAS- Capitulo 4- sueños y despertares.



Capitulo 4.-sueños o despertares.

Cuando Lorena e despertó decidieron asearse y prepararse para ir al círculo, las tres se abrigaron a conciencia iban a pasar la noche en el circulo y había una niebla intensa y espesa, casi era mejor que lloviera, pero como también estaba nublado, decidieron llevarse prendas para el agua.
Salieron, y se reunieron con el grupo, unos autocares las llevaron hasta donde terminaba la carretera, desde allí a caminar, las tres chicas habían seguido las instrucciones que las habían dado al pie de la letra, llevaban sus mochilas con comida, agua y mas ropa de abrigo, de hecho Lorena se había metido un par de pantalones mas por si los que llevaba se mojaban.
Hicieron los círculos y siguieron las instrucciones, pronto la niebla se hizo menos espesa pero dejo paso a la lluvia, todos los que allí estaban hacían lo que los druidas decían.
Luego pararon para tomar algo, cada uno sacaba lo que había traído para comer, las chicas hicieron lo propio.
El caso es que comenzó a llover tanto que se ordeno al grupo que volvieran a sus casas y luego irían cuando amainara.
El caso es que cuando las chicas llegaron a los autobuses, no estaban, tampoco quedaba gente, se quedaron desconcertadas y de pronto vieron a lo lejos a alguien que caminaba despacio le hicieron señales para que las viera y esa persona se paro, lo que ocurrió después fue algo muy extraño, por más que avanzaban nunca llegaban al lugar donde estaba esa persona, la persona les hizo señales las chicas no entendían que pasaba, miraron detrás, pero solo estaban ellas, al girarse la persona no estaba en ese lugar.
Sintieron un miedo atroz, por la razón que fuera, sintieron terror, algo no iba bien, una voz las llamo y fueron hacia el lugar de donde salía, una joven con un impermeable y capucha negra les hacia señales, luego las dijo :- os llevo? Veo que os habéis perdido de vuestro grupo y me parece que esto solo ha empezado, vamos estáis empapadas.
Las chicas la siguieron mientras caminaban, la joven se presento:- me llamo Hervione, como las plantas y eso,- sonrió girando hasta ellas-¿vosotras tenéis nombres?- las chicas se relajaron y se presentaron, primero hablo Mary Anna, presentando a sus amigas.
Luego llegaron a un coche muy antiguo, de hecho parecía sacado de una película de gánster.
Subieron, no podían ponerse a cuestionar ni el gusto ni las formas de la chica, por lo menos las estaba ayudando.
Subieron la joven se puso a conducir, pero no era la dirección al pueblo, Mary Anna se lo hizo saber:- perdona Hervione, pero vamos en la otra dirección- hervione la miro por el retrovisor y sonrió- veréis yo vivo en esta dirección y tenemos que llegar a casa antes de que caiga la noche, he quedado con alguien que viene de vuestra ciudad, seguro que luego el os puede acercar.
Siguieron en silencio, Mary Anna sentía algo raro, no reconocía el paisaje bueno si y no era diferente, claro que podía ser por el aguacero que caía, pero lo mejor fue cuando Hervione, se paro en una pequeña población, y las dijo que bajaran.
La casa era antigua y el pueblo estaba totalmente vacío, había algunos coches en el hotel pub, pero por lo demás, no había nada.

Entraron en la casa, una mujer mayor salió a recibirlas:- ¡madre mía, madre mía, estáis empapadas y vivas!- las chicas sonrieron y no dieron importancia al comentario, la mujer le trajo ropas secas y las puso cerca de una estufa de carbón muy antigua, las trajo caldo de beber mientras lo hacía repetía:- ¡vivos, vivos!

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