domingo, 14 de junio de 2015

El juego de la foto- El pago.



Hacia frio aquella mañana, a pesar que estábamos en un mes de Julio, ambas tenían frío.

Habían dormido acurrucadas en aquel cuartucho, de mala muerte, pero habían tenido mucha suerte.
Si la suerte hacia dos días había llamado a su puerta, una suerte extraña que las había sacado de la calle donde se prostituía una de ellas y de la acera donde la otra pedía, las había sacado del callejón donde dormían justo detrás de un sillón abandonado, había ido cogiendo muebles y demás, más que nada desde que a Felipa la habían metido en aquel hospital con una neumonía y el ingreso había caído en Marisa la que pedía.
Habían tenido que dejar el piso de alquiler de Méndez Álvaro y se habían ido al callejón, de detrás del parque de Tierno Galván, allí a partir de las 3 hasta las 5 podían dormir, y justo era el momento en que Marisa se ponía en acción para ir a por la droga.
Era la rutina de su vida, desde con 21 años se dieron cuenta de que eran adictas a la droga, fue justo cuando Marisa se quedo sin trabajo en la agencia de limpiezas y a Felipa, la echaron de su casa.
No comenzaron muy jóvenes, fueron más bien tardías, a eso de  los 18 años, pero las gusto a las dos.
No eran amantes, eran amigas, a Felipa su padrastro la pegaba sin compasión y aunque ambas estaban en el colegio de monjas, cuando este acabo con 18 años, lo único que las quedaba era vivir y divertirse.
A Felipa las monjas la metieron a trabajar en la limpieza, de colegios, y Marisa estaba abocada a ser camarera como su madre, la madre no podía ocuparse de sus dos hijas así que  las monjas se ocuparon de ellas, Carmen y María Luisa (Marisa).
Empezaron como se empiezan las cosas, con un pues porque no, y ahora con aquel golpe de suerte, podían volver a tener por lo menos una habitación, otra vez.
Solo tenían que grabar una película, en ella ambas hablaba de su callejón y luego iban a ir a un lugar donde las iba a llevar el equipo de grabación, era un documental sobre la droga o algo así.
Y las habían pagado anticipadamente una parte, pero antes de ir a grabar debían entonarse, más que nada para estar bien y no temblar con el mono de no haber tomado nada.
Siempre iba a comprar Felipa, era más avispada, mientras Marisa se arreglaba para trabajar.
Ese día sin embargo fueron las dos, tenían mucho dinero encima y no iban a dejar que alguien las atracara, ya se sabe no hay honor entre ladrones ni entre adictos.
Cuando regresaron al callejón, ya estaba el equipo de cámara ( solo había uno) grabando, las saco a las dos sentadas en el sofá abandonado como ellas, en aquel callejón, contaron como las había enganchado y por qué, dijeron que era su mejor amigo y que sabían cuál era el final del camino.
Hablaron de sus vidas, e sus miedos, de sus muertes y de sus perdidos sueños.
Cuando llegaron al medio día, la cosa cambio, el director la subió en la camioneta y las dijo que ahora empezaba la ficción.
Pero la ficción, era un lugar a las afueras, una casa vieja y abandonada las esperaba, y allí, las dejaron allí encerradas y las dijeron que a la mañana siguiente con luz las filmarían.
Se quedaron tranquilas, pero al irse aquella gente, ellas vieron cosas que no debían estar, cámaras en las esquinas, extraños símbolos en el suelo, y en las paredes.
Justo a las 12.00 de la noche, una enorme mano salió de uno de los símbolos y las dos chicas que se habían colocado para soportar el miedo, fueron llevadas al interior de suelo, pero sin dolor, sin gritos, sin angustias.
Ambas fueron llevabas a otro mundo.
Al días siguiente el equipo de grabación volvió y recogió el equipo y las cámaras, miro cada milímetro y llevo la película a una multinacional, allí la dejaron justo en medio de una sala de reuniones, con una junta internacional que observaba por una enorme pantalla, la imagen se introdujo en una pantalla por medio de un extraíble, y todos miraron, unos con terror y otros con autentica fascinación.
Pero en aquella película, salían ciudades de todas partes del mundo, y todos mostraban a dos personas en distintos lugares siendo absorbidas por aquella mano.
Al final de la película, una voz decía, hasta el año que viene caballeros recuerden dos más. 

1 comentario:

  1. Muy atrapante la historia, una película sobre hechos sobrenaturales. Como un pago humano a algún ente. Muy interesante.

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