viernes, 7 de marzo de 2014

CAPITULO III. LAS DIFERENCIAS SOCIALES









 CAPITULO III

LAS DIFERENCIAS SOCIALES

Una mañana más despierto entre sudor. Aquí el tiempo es húmedo y frío, así que no se debe a la temperatura del clima. El cuarto donde duermo es pequeño, era lo único que encontré cuando llegue que no se subiera demasiado. No sabia si mi trabajo duraría mucho tiempo y tampoco quería quedarme sin los ahorros con los que había llegado. Aunque las personas suelen llegar hasta aquí sin mucha ambición, la gran mayoría se marcha en barco a otros lugares. Los lugares para alojar a los que vienen por eso no son tan acogedores, de ahí que tienen lo imprescindible para vivir el día a día. Mis sueños por entonces no eran ser rico, ya que mi salario no era muy alto y me costaría mucho tiempo ahorrar para llegar a tener mi casa propia en un lugar como este.
Lo que me hubiera gustado eliminar eran esos recuerdos de mi anterior trabajo. La más de las veces al despertar. Me fui directo a la ducha para por lo menos quitarme los restos de sudor, prefiriendo que los recuerdos fuesen tan fáciles de eliminar.
Una de las cosas que he notado es que las mujeres se fijan mucho en el olor, después de que la vista les deje mirar más allá. Las damas de un esta tus más alto miran mucho las ropas con las que te vistes, pero lo que no pueden disimular es cuando sus ojos se posan en una persona atractiva. Se sienten muy atraídas y si algo las impide seguir es la ropa y el olor. Normalmente cerca del puerto no huele muy bien. El olor de los barcos es muy fuerte y el de los marineros se parece mucho al de los barcos. Se trata de personas que pasan mucho tiempo en lugares cerrados y no tienen muchas posibilidad  de tener mucha higiene.

Yo noto que cuando las señoras entran para hablar y contarme sus problemas, las noto más tranquilas y hasta gustosas de seguir sentadas hablando conmigo. En muchas ocasiones yo no podría decir lo mismo, pero tengo que aceptar los trabajos.

Mientras estaba desayunando sentí una cosa muy extraña, era como si alguien estuviera observando me desde atrás. Me volví lo más rápido que pude y allí no había nadie más que yo, pero un extraño olor quedo en la pequeña cocina, era un olor amargo y fuerte, muy parecido al que hay en el escenario de un crimen.






 NEPHERBLUE
 



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